Rosario, Santa Fe:
Centro Educativo de Alberdi
Colegio Parque de España
Colegio Verbo Encarnado
Escuela Goethe Rosario (3)
Colegio Madre Cabrini
Colegio S. Luis Gonzaga (2)
Escuela Juan Arzeno
Barcamp Rosario
Colegio Virgen del Rosario (2)
E.E.T 625 Carlos Guido y Spano (5)
Colegio Sagrada Familia (2)
Centro Cultural Bernardino Rivadavia
Complejo Educ. Los Arrayanes (4)
Univ. de Concepción del Uruguay, sede Rosario
Instituto Emilio Ortíz Grognet
E.E.M. N° 434 Gral. Las Heras (2)
E.E.S.O. N° 3141 Paulo VI
E.E.S.O. N° 309 Ovidio Lagos
Centeno, Santa Fe:
E.E.M.P.I. 8160 (2)
Cruz Alta, Córdoba:
Instituto Santa Juana de Arco (2)
Instituto Privado Diocesano San Luis
Presentar las charlas sobre seguridad en Internet en las escuelas me produce una satisfacción muy particular, sobre todo cuando incluimos a los chicos. La de esta mañana en la E.E.S.O. N° 309 Ovidio Lagos, del Barrio Rucci en Rosario fue particularmente gratificante. El interés, participación y buen trato de los chicos de 4to. y 5to. año de la escuela, de los docentes presentes y de su directora la Prof. Gabriela Spadoni fue tan notable y dinámica que lo disfruté enormemente.
Mi agradecimiento a todos en la comunidad educativa de la escuela, y en particular al Prof. Gustavo Bianchini por su espléndida coordinación de la jornada.
Hoy tuvimos jornada completa en Cruz Alta, Córdoba.
Por la mañana, comenzando a las 11hs., presentamos la charla “Internet no olvida” en la Escuela Santa Juana de Arco, para alumnos de 1er. a 6to. año del Secundario y docentes y directivos del nivel. Esta fue la segunda oportunidad en que presentamos la charla, ya que el año pasado estuvimos en esa escuela, en aquella ocasión junto a padres y la comunidad de la localidad.
Luego por la tarde, a las 14.30hs., nos reunimos con los docentes, directivos y alumnos de 6to grado a 2do. año del Instituto San Luis.
Muchas gracias a la comunidad educativa de ambas escuelas, por todas las atenciones recibidas. Y un reconocimiento a los chicos, que participaron de ambos encuentros con un entusiasmo maravilloso, preguntando, contando, debatiendo.
El autor hacía referencia allí, entre varias otras, a la campaña que llevamos adelante junto con Alejandro Tortolini, llamada “Reinventando el olvido en internet”, a partir de la mención en el libro “Delete – The Virtue of Forgetting in the Digital Age”. Este libro fue escrito por el Prof. Viktor Mayer-Schoenberger, quién también fue el inspirador de la idea de la campaña a partir de su investigación sobre la problemática de la seguridad de los datos personales en internet.
Ahora encontramos, revisando las estadisticas del sitio, que se referencia la campaña a partir del artículo de Rosen, en las siguientes publicaciones:
Con la firma de Jorgelina Zamudio, la edición de febrero de la revista Cosmopolitan publica un artículo titulado “El riesgo oculto de los dispositivos tecnológicos”, en el que se abordan distintas problematicas relacionadas con el uso de las nuevas tecnologías y sus riesgos a la privacidad.
Agradezco la convocatoria de la autora del artículo, quién vía mail me permitió aportar una mirada y algunos consejos en un tema que preocupa a muchos usuarios.
Cada vez que los medios se hacen eco de alguna denuncia sobre violaciones a la privacidad -videos inconvenientes supuestamente robados de la pc o celular del afectado, fotos divulgadas en las redes sociales, etc.-, y sobre todo cuando se trata de personajes famosos o mediáticos, lógicamente cobran vuelo los temores e incertidumbres de muchos usuarios preocupados por su seguridad, especialmente en lo referido a las redes sociales.
Mucho de esto ha sucedido en los últimos días.
De allí que surjan dudas: ¿es seguro publicar fotos y videos en las redes sociales? ¿cuáles son los riesgos de seguridad? Y yendo un poco más allá, ¿es posible que alguien robe información o utilice una computadora de un tercero en forma remota? ¿cómo me protejo como usuario de todos estos riesgos a mi seguridad informática?
Veamos si podemos ir desgranando algunos conceptos al respecto de estas dudas.
Zombis, spam y otras dificultades
Comencemos diciendo que, efectivamente, puede suceder que una computadora sea infectada por algún tipo de “malware”-o software maligno-, que permita el acceso de terceros en forma remota, con el fin de utilizar ese equipo para distribuir virus, enviar correo masivo -spam- o atacar otros sitios web. A los equipos que llegan a estar en estas condiciones se los denomina con el ilustrativo nombre de “PC zombis”, obvia referencia a la figura legendaria del muerto resucitado y sometido a la voluntad de quién lo devuelve a la vida.
Esta es una de las razones -aunque no la única- de la cantidad de spam -o “correo no deseado”- que recibimos, que suele provenir de direcciones de correo de personas reales. Los llamados “spammers” son empresas o individuos dedicados a la difusión de correo no deseado que disemina tanto publicidad no pedida como virus. Justamente, ese correo no deseado está siendo enviado desde las PC zombis de usuarios desprevenidos que no advierten que sus equipos están siendo accedidos de forma remota. Esos accesos también pueden ser vendidos a quienes organizan ataques contra sitios web.
¿Cómo se previene este problema? Pues no hay una única solución, pero podríamos empezar diciendo que la dificultad más importante en esto es que el usuario promedio no hace un seguimiento de parches, actualizaciones de software y antivirus, y de las demás cuestiones que hacen a la seguridad. Suelen cancelar o desactivar todas las funciones de actualización, ya sea porque les molestan las interrupciones que eso pudiera provocar o lisa y llanamente, porque no cuentan con software original. Craso error.
La mecánica de las actualizaciones es muy sencilla y por demás importante: cuando los desarrolladores de los sistemas operativos, de los navegadores o de cualquier otro software encuentran fallas o necesitan actualizar funciones relativas a la seguridad en sus sistemas, automáticamente habilitan las correcciones o agregados vía internet. Por lo tanto, si el software instalado en nuestra computadora necesita un ajuste de este tipo y no le permitimos hacerlo, el malware podría llegar a infectar automáticamente ya que no tiene barreras que le impidan el ingreso a nuestra PC. Por el sólo hecho de estar conectados a Internet ya es posible que esto suceda y la infección penetre.
Puede ser también que el dispositivo se infecte cuando se hace clic en una publicidad emergente -los molestos “pop-ups”-, cuando se abre un archivo adjunto recibido por correo desde otra máquina infectada -generalmente en el formato de las populares “cadenas de mails”-, o simplemente por bajar archivos o programas de sitios poco confiables.
Echando mano a algunos consejos
En vista de todo lo dicho, es muy conveniente hacer caso de algunas recomendaciones de los especialistas, como ser:
Mantener actualizados tanto el sistema operativo como el navegador y otros programas. Para los usuarios de Windows, por ejemplo, se recomienda tener activadas las actualizaciones automáticas, para que estas correcciones se hagan cada vez que son necesarias.
No participar en cadenas de correo ni abrir mensajes de origen dudoso o desconocido.
Utilizar un “firewall” que impida el acceso a nuestros equipos desde el exterior. Cada sistema operativo tiene el suyo, y hay varios gratuitos en la Red.
Mantener el antivirus actualizado. Existen antivirus gratuitos disponibles en internet que pueden ser utilizados con excelentes resultados.
La gran pregunta del momento: ¿y las redes sociales?
Desde este espacio venimos desarrollando desde hace varios años, contenidos y actividades relativos a la seguridad de los datos personales en internet. Lo cierto es que internet no olvida y todo lo que hacemos en la red va dejando un rastro que con el correr del tiempo crea un perfil de usuario que nos expone dramáticamente, al permitir que terceros conozcan nuestros gustos, nuestras preferencias y aun nuestras dudas existenciales.
Una vez que el usuario de una red social -por caso Facebook y similares- publica una foto, un video o un comentario, ese objeto deja de pertenecerle, deja de estar bajo su control, quedando en manos de aquel que lo mira o lee. Si ese otro quiere guardar, reproducir o republicar lo que ve, el usuario original no tiene forma de evitarlo.
Es importante también revisar periódicamente el listado de amigos o seguidores y eliminar a desconocidos y “sospechosos” -anónimos, duplicados, etc.-
Solemos decir que la única foto segura es la que no se publica. Es indispensable entonces pensar antes de publicar, para verificar, por ejemplo, que esa foto no esté revelando información -personas, direcciones, hábitos, etc.- que pueda comprometer nuestra seguridad. Y como los buenos hábitos se educan, no publiquemos ni etiquetemos sin el consentimiento del otro que aparece en esa foto de queremos publicar. Esto también hace a nuestra seguridad y la de quienes nos rodean.
La atención como prioridad
Prestar atención, informarse, preguntar, son actitudes fundamentales en lo que hace a esta cuestión de la seguridad y, sobre todo, para no temer. Para una experiencia satisfactoria y provechosa como usuarios de estos servicios, unas pocas recomendaciones como las que mencionamos anteriormente nos evitarán más de un dolor de cabeza.
Finalmente, prestemos atención a las señales que nuestros propios equipos nos dan: comportamientos erráticos, dispositivos que se activan solos -por ejemplo, la luz testigo de la cámara web- y otras señales por el estilo pueden servir de alerta para detectar el problema y tomar cartas en el asunto.
Y desde ya, recurrir a un especialista cuando tengamos dudas.
El Día de la Privacidad es una jornada impulsada por la Comisión Europea, las autoridades de Protección de Datos de los estados miembros de la Unión Europea y el Consejo de Europa, con el objetivo de divulgar entre los ciudadanos cuáles son sus derechos y responsabilidades en materia de protección de datos. Además de la Unión Europea, los Estados Unidos y Canadá adhieren a esta celebración.
El Día de la Privacidad no sólo se enfoca en concientizar a los adolescentes y jóvenes sobre la importancia de proteger la información personal que publican en Internet, sino también en sensibilizar a familias, consumidores y empresas sobre el tema. Se trata de alentar un abordaje multidisciplinario de la problemática de la seguridad de los datos personales, a fin de alentar a un control personal por parte del usuario, tomando conciencia y previniendo potenciales riesgos.
Según los especialistas, el hecho de que la edad de incorporación a las redes sociales está disminuyendo notablemente, y de que además se verifique un uso cada vez más intensivo de ellas debido a dispositivos portables ubicuos -por ejemplo, los smartphones-, hace necesario generar espacios para una actividad preventiva en la que la privacidad y su gestión sean objeto de análisis y debate.
En tal sentido, coincidiendo con el Día de la Privacidad y como un ejemplo de este tipo de acciones, Pantallas Amigas, Tuenti y el equipo español del proyecto EUKids Online han presentado en conjunto un simulador que busca ayudar a entender a los adolescentes de entre 12 a 16 años que la privacidad de uno no depende solamente de uno mismo, al tiempo que refuerza la importancia de proteger la privacidad de terceros que aparecen en las imágenes que se suben a las redes sociales.
Cuando alguien en una red social sube una imagen, la cantidad de gente tanto conocida como desconocida que puede visualizar dicha imagen varía dependiendo de tres factores: cómo tenga configuradas sus opciones de privacidad, si esa persona o sus amistades etiquetan la imagen, y cómo tengan esas amistades configuradas las opciones de privacidad. El simulador presentado hoy ayuda a comprender quién puede y quién no puede ver las imágenes que son compartidas en las redes sociales. Consta de dos niveles de dificultad, en los que se deberá contestar a diferentes situaciones que asemejan un entorno real de relación en una red social.
Este juego-simulador aparece como una interesante opción de aprendizaje a través de la práctica, ayudando a comprender no sólo cómo funcionan las relaciones en una red social, sino también a comprender cabalmente la importancia de utilizar correctamente las opciones de seguridad disponibles en esos espacios.
Si no estás pagando por algo, no eres el cliente; tu eres el producto que está siendo vendido.
Andrew Lewis. Citado en el sitio de Collusion.
Instagram es una aplicación gratuita para compartir fotos, con la que sus usuarios pueden aplicar efectos fotográficos como filtros, marcos y colores retro y vintage, y luego compartir esas fotografías en redes sociales como Facebook, Twitter, Tumblr y Flickr. La característica distintiva de la aplicación es que le coloca a las fotos un formato que recuerda a la Kodak Instamatic y las cámaras Polaroid.
En abril pasado se anunció que Facebook compró Instagram. Demostrando una vez más que entiende perfectamente la diferencia entre aquello que es “gratuito” y lo que es “sin costo”, la empresa de Zuckerberg modificó las normas de privacidad para quedarse gratuitamente con todo lo que el usuario publica y disponer de ello a discreción, aprovechando los gustos de sus usuarios para venderlos al mejor postor. Esto es, ofrecer un servicio gratuito pero al costo de nuestra privacidad.
En las nuevas normas, que entrarán en vigencia a partir del próximo 16 de enero, Instagram compele al usuario a estar de acuerdo con la comercialización de su alias, gustos, fotos y cualquier cosa que haga, con el fin de usarlo para contenidos de pagos esponsorizados o promociones. Por supuesto, sin brindarle ningún tipo de compensación. La opción en contrario es, claro, darle de baja a la cuenta.
Un punto procupante, si es que más se pudiera estarlo, es que el sistema no hace distinción de la edad del usuario o de los fotografiados. Todos quedan a merced de Instagram. Aun los menores.
Facebook pagó mil millones de dólares por la compra de Instagram. Ahora es esta última, a través de su blog, la que avisa a sus cien millones de usuarios de los cambios que se efectuarán. Entre los motivos esgrimidos en la nota está una “mejor gestión del spam” y un mejor aprovechamiento de la información de ambas redes.
Una paradoja: los usuarios de Facebook tuvieron oportunidad de votar estas normas, pero solo lo hizo el 0,05%, es decir, medio millón entre más de mil millones de usuarios.
Las nuevas normas permiten a Instagram el uso de las fotos de niños, quienes se pueden dar de alta a partir de los 13 años, para campañas de marketing o de publicidad, así como el aprovechamiento de los contenidos y de sus gustos. Al momento de dar el alta a un menor de 18 años, Instagram da por entendido que al menos un padre o tutor del chico está de acuerdo en el uso de sus contenidos para marketing. También advierte que no asegura la identificación de servicios de pago o contenidos esponsorizados.
“Facebook ve a los adolescentes como minas de oro”, manifestó Jeffrey Chester, director ejecutivo del Centro para la Democracia Digital. La organización se apresta a presionar a la Comisión Federal de Comercio (FTC) para forzarla a que implante políticas que protejan la privacidad de los menores.
De todos modos, queda abierta la discusión sobre este asunto, ya que son muchas más las voces que se han levantado en contra de esta medida, luego de su anuncio.
Ayer vivimos una jornada excepcional en Cruz Alta, en el Instituto Santa Juana de Arco de aquella localidad ubicada en el límite entre la provincia de Córdoba y nuestra provincia de Santa Fe.
La escuela, que ocupa un edificio de gran valor historico, se apresta a cumplir sus primeros 90 años.
Gracias a la entusiasta gestión de Claudia Bazán, de la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez, viajamos hasta allí para presentar la charla “Internet no olvida”. Participaron en ella alumnos, docentes, directivos, padres y público en general, ya que la escuela extendió la invitación a toda la comunidad.
Una audiencia atenta y participativa, que compartió experiencias y opiniones en forma entusiasta, acompañó la presentación. También tuvimos momentos de compartir, café y tortas de por medio, con directivos y docentes de la institución, conversando sobre los contenidos de la charla y consultas puntuales sobre la cuestión.
A todos en la comunidad del Instituto Santa Juana de Arco por sus atenciones durante mi estadía allí y a lo largo de las actividades que desarrollamos, ¡muchas gracias!
Fabián Scabuzzo es un periodista, docente y productor radial y televisivo con 25 años de trayectoria en los medios.
En la noche del 1 de Octubre pasado descubrió a través de Google un sitio que usurpaba su nombre y apellido, en el que afectaba su buen nombre y honor mediante la publicación de información falaz.
Asegura que encontrar esa publicación le cortó el aliento, y no es para menos: leer mentiras tan graves despertó en él, según confiesa, el profundo temor de confundir a otras personas y dañar seriamente su imagen, con el consiguiente perjuicio a sus actividades laborales. Esto lo llevó a advertir a su familia y colegas sobre esta situación, y a buscar ayuda entre profesionales y expertos para resolver rápidamente la situación.
Enterado del caso, le solicité a Fabián un encuentro para conversar y dejar registro grabado sobre el incidente, al que accedió con su amabilidad habitual. En la entrevista me relató detalles, percepciones y el estado actual de la gestión.
A continuación, el audio de la charla:
Entrevista a Fabián Scabuzzo.
Estos son algunos de los sitios de interés que se mencionan en la charla:
Casos como estos no sólo nos ponen en alerta, sino que además nos enseñan cómo actuar en situaciones de usurpación de identidad y otros riesgos en el uso de internet. De allí la importancia del registro que aquí publicamos.
Una altísima cantidad de usuarios sigue sin entender la importancia de elegir contraseñas seguras. Entre las cuentas hackeadas durante 2012, la mayoría incluía contraseñas como “123456″ o la más increíble “password”.
En este 2012 quedaron al descubierto graves fallas de seguridad en compañías con una inmensa cantidad de usuarios. Sumando los hackeos a Yahoo!, LinkedIn, eHarmony y Last.fm quedaron al descubierto cerca de 8 millones de usuarios y contraseñas, que luego fueron publicados online por los mismos hackers.
Segun informa ahora Dattatec, la consultora SplashData armó una lista de “Las 25 Peores Contraseñas del Año”.
En el listado de SplashData abundan las curiosidades: no faltaron los usuarios que convirtieron a “Jesus” en uno de los 25 peores passwords del año; los fanáticos de Los Expedientes Secretos X siguen apostando a “trustno1?; los románticos insisten con “iloveyou”; los hombres sueñan con un “mustang”; otros quieren ser sigilosos como un “ninja”; y no faltan los que se autosaludan cada vez que entran a su cuenta con un “welcome”.
El listado completo y en orden de los 25 peores passwords de 2012 es el siguiente:
“Esperamos que dándole más publicidad a lo riesgoso que es usar passwords débiles, más gente empiece a aplicar pasos sencillos para protegerse usando passwords más fuertes y usando contraseñas diferentes para cada sitio web”, explicó en un comunicado Morgan Slain, CEO de SplashData. “Un mínimo esfuerzo más a la hora de elegir mejores passwords va a marcar una diferencia enorme para cuidar tu seguridad online.”
Slain acompaña su listado con algunas sugerencias para generar contraseñas más seguras. “Eviten usar la misma combinación de nombre_de_usuario/contraseña en múltiples sitios web. Es especialmente riesgoso usar el mismo password en sitios de entretenimiento que para el servicio de e-mail online, redes sociales y servicios financieros. Usen contraseñas diferentes para cada sitio web o servicio en el que se dan de alta.”
Otro consejo: “Usen passwords de ocho caracteres o más con tipos de caracteres mezclados. Una manera de crear contraseñas más largas y seguras que sean fáciles de recordar es usar palabras cortas con espacios u otros caracteres que las separen.”